Varios nombres y una sola realidad: el saqueo mediante mecanismos oficiales perversos ejecutados “por sus dueños” desde la empresa privatizada, no sólo mediante los enormes subsidios recibidos graciosamente desde estado nacional, desviados hacia bolsillos particulares, sino también de los bienes del estado concesionados, con gravísimo deterioro patrimonial, irresponsablemente administrado por el ente regulador llamado CNRT (Comisión Nacional Reguladora del Transporte) que tenía la concesión a su resguardo.
Pero con responsabilidades son extendidas entre los funcionarios, las más altas autoridades políticas, senadores, diputados, sus comisiones, fiscales, jueces y ministros de economía, interior, bienestar social, planificación entre otros.
Cientos de quejas de FILATINA y miles de quejas desatendidas de miles de usuarios desconformes, conforman una clara descripción del patrón de compartamiento delictivo de la empresa privada CONCESIONADA, que hasta ahora se suma a la IMPUNIDAD con MULTIPLICIDAD de CADENAS DE COMPLICIDADES.
La empresa heredera, paga hoy a nombre del Estado Nacional, lo que se permitió que la anterior concesionada deteriorara al extremo de dejarlo todo inservible, sin remedio, sin repuestos, sin patrimonio. El estado se hace cargo una vez más, del beneficio desviado hacia bolsillos particulares, desvergonzadamente, descaradamente, sin que al parecer se estén haciendo las investigaciones concienzudas que la gravedad del tema amerita, para encarcelar a los culpables, a los irresponsables que desde su autoridad permitieron que todo ésto sucediese, además de a quienes ejecutaron tan siniestro como diestro plan de saqueo de patrimonio del estado nacional en el ferrocarril llamado Metropolitano.
Pablo Luis Caballero
FILATINA
Fundación Integradora Latinoamericana Ambiental.
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